Ciudad de México.- La Secretaría de Relaciones Exteriores informó que recibió diversas solicitudes de detención provisional con fines de extradición por parte del gobierno de Estados Unidos, las cuales serán turnadas a la Fiscalía General de la República (FGR) para su análisis. Sin embargo, la dependencia precisó que en la documentación enviada no se anexaron pruebas que sustenten las acusaciones, lo que limita su valoración jurídica inmediata.
De acuerdo con el comunicado, este tipo de solicitudes forma parte de los mecanismos de cooperación internacional en materia penal, donde la cancillería funge como conducto para remitir la información a las autoridades competentes en México, particularmente la FGR, instancia encargada de determinar la viabilidad legal de las detenciones y posibles procesos de extradición.
En este contexto, cobró relevancia la acusación difundida por autoridades estadounidenses contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, a quien se le atribuyen presuntos vínculos con el narcotráfico. El señalamiento, que forma parte de una investigación más amplia, ha generado impacto político al involucrar a un mandatario en funciones y a otros actores del ámbito público.
La postura de la cancillería mexicana introduce un elemento clave en el caso: la ausencia de pruebas en las solicitudes enviadas por Estados Unidos, lo que abre un debate sobre el sustento de las imputaciones y coloca el proceso en manos de las autoridades mexicanas, en medio de un clima de creciente tensión bilateral en materia de seguridad y justicia.