CIUDAD DE MÉXICO.– El Gobierno de México suspendió durante cinco años el arancel del 10 por ciento aplicado a determinadas autopartes y componentes importados para el ensamblaje de vehículos, una medida que busca reducir costos de producción, atraer inversiones y fortalecer la competitividad de la industria automotriz nacional.
La disposición, publicada el 13 de octubre en el Diario Oficial de la Federación, entró en vigor al día siguiente y establece beneficios específicos para empresas autorizadas para el ensamble y fabricación de vehículos. La exención no será generalizada, pues únicamente podrán aprovecharla las compañías que cumplan los requisitos legales establecidos.
El cambio ocurre en un escenario de dificultades para el sector automotriz mexicano. Durante septiembre, la producción nacional de vehículos registró una disminución anual del 15 por ciento, mientras que las exportaciones retrocedieron 12 por ciento, de acuerdo con las cifras reportadas por la industria.
Para Tamaulipas, la disposición adquiere relevancia por su participación en las cadenas manufactureras y de comercio exterior vinculadas con Estados Unidos. Municipios fronterizos como Reynosa, Matamoros y Nuevo Laredo concentran actividades industriales y logísticas que podrían experimentar efectos indirectos derivados de las nuevas condiciones de importación.
Aunque el Gobierno federal espera impulsar la instalación de nuevas líneas de producción y facilitar el acceso a componentes extranjeros, todavía no existen estimaciones oficiales sobre el número de empresas tamaulipecas que podrían beneficiarse. El impacto dependerá de los requisitos de acceso, las decisiones de inversión y la evolución del mercado automotriz.
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